Los beneficios de la terapia de la regresión se extienden mucho más allá de la mejora de la sintomatología que experimentamos. La sanación tiene lugar en todos los aspectos del ser, incluido el físico, el emocional y el espiritual.
Se aplica en todos los trastornos, tales como: ansiedad, miedos, fobias, depresión, angustia, culpa, rabia, conductas o reacciones exageradas, conflictos en las relaciones (rechazo, sometimiento, abandono, dependencia, ausencia de relaciones, bloqueos sexuales), trastornos con la alimentación (obesidad, bulimia, anorexia) y también como terapia complementaria en enfermedades como la fibromialgia y el cáncer.
A través de esta terapia se puede:
● Comprender y liberar reacciones emocionales repetitivas de diversos vínculos (pareja, familia, socios, etc.)
● Llegar a recuerdos que muchas veces no podemos evocar a nivel consciente.
● Reeditar las emociones vividas en el pasado determinando una importante posibilidad de generar un proceso catártico altamente beneficioso para el paciente.
● Liberarnos de culpas pasadas.
● Conocer qué hábitos actuales tuvieron su origen en el pasado y qué roles del pasado es necesario desechar.
● Superar miedos, fobias, y síntomas en general.
● Extraer lecciones a aprender para el alma.
● Conocer nuestro propósito de vida.
● Descubrir talentos y capacidades dormidas e integrar aspectos positivos de nuestra personalidad que estaban aprisionados por otras experiencias.
● Mayor conocimiento de uno mismo.
● Superar el miedo a la muerte.
● Alcanzar otros estados de conciencia y entrar en contacto con niveles de sabiduría internos de nuestro propio ser que nos permitan vivir la vida desde una perspectiva más profunda y verdadera.